Construir oportunidades para romper el ciclo de la pobreza
La pobreza sigue siendo uno de los mayores desafíos sociales de nuestro tiempo, también en la Comunitat Valenciana. Según el último informe de la Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social (EAPN-CV), más del 27 % de la población valenciana se encuentra en riesgo de pobreza o exclusión social. Esto significa que más de una de cada cuatro personas vive con ingresos insuficientes, precariedad laboral o dificultades para cubrir necesidades básicas como la alimentación, la energía o la educación.
A menudo, detrás de las cifras se encuentran realidades invisibles: personas que, a pesar de trabajar, no logran llegar a fin de mes; familias monomarentales que sostienen solas a sus hijas e hijos; jóvenes que no encuentran su primer empleo; personas migrantes que se enfrentan a la discriminación y a la irregularidad administrativa; o mayores que viven en soledad y con recursos mínimos.
El problema: desigualdad y exclusión estructural
La pobreza no es solo una cuestión de ingresos. Es el resultado de un conjunto de factores estructurales que se refuerzan entre sí: la falta de empleo estable y de calidad, las desigualdades de género, la brecha educativa y digital, la dificultad para acceder a recursos básicos o la falta de apoyo en momentos de vulnerabilidad.
En la Comunitat Valenciana, estos factores se agravan en determinados colectivos:
- Mujeres, especialmente víctimas de violencia de género o responsables de hogares monomarentales.
- Personas migrantes, que sufren barreras idiomáticas, administrativas y culturales.
- Jóvenes, con tasas elevadas de desempleo y precariedad.
- Personas mayores , que ven limitada su participación social y laboral.
Esta combinación de obstáculos genera un círculo de exclusión que impide a muchas personas desarrollar sus capacidades y participar plenamente en la sociedad.
La solución: inclusión, acompañamiento y empleo digno
Desde Nova Feina creemos que la pobreza se combate creando oportunidades. Por eso, trabajamos cada día para romper ese círculo de vulnerabilidad a través de programas de formación, orientación, inserción laboral y acompañamiento social.
Nuestra metodología se basa en la atención personalizada, adaptada a las necesidades y potencial de cada persona. El objetivo no es solo que accedan a un empleo, sino que recuperen la confianza, la estabilidad y la autonomía necesarias para construir un proyecto de vida sostenible.
Mediante programas como Mans i mànegues o Al Compàs favorecemos la recuperación y cohesión social de las personas y comunidades, promoviendo la participación, los buenos tratos y el fortalecimiento de los vínculos comunitarios en entornos seguros e inclusivos
Además, trabajamos de forma coordinada con entidades sociales, administraciones y empresas para generar un impacto real y duradero. Porque erradicar la pobreza no depende solo de la buena voluntad individual, sino de una respuesta colectiva y estructural que ponga a las personas en el centro.
La pobreza no es inevitable. Con oportunidades, acompañamiento y solidaridad, es posible construir una sociedad más justa, inclusiva y con futuro para todas las personas.
Los programas Mans i mànegues o Al Compàs están financiados por:

