Cada año, el Día Internacional de la Igualdad Salarial nos recuerda una realidad que sigue vigente: las mujeres, especialmente aquellas en situación de vulnerabilidad, continúan enfrentando una brecha salarial que limita sus oportunidades de desarrollo personal y profesional.
En la Comunitat Valenciana, esa brecha se sitúa en torno al 17,1 %: las mujeres cobran de media 22.135 € anuales, frente a los 26.683 € de los hombres, lo que supone casi 4.550 € menos cada año. Esta diferencia no solo refleja desigualdad en la remuneración, sino también una precarización de las trayectorias laborales. No en vano, el 75 % de las jornadas parciales en la Comunitat son ocupadas por mujeres, lo que reduce sus ingresos y limita sus posibilidades de promoción profesional.
En Nova Feina trabajamos día a día con mujeres que buscan una oportunidad laboral y que, además de superar barreras como las cargas familiarias, la falta de formación, la conciliación o la discriminación laboral, se enfrentan a la desigualdad salarial como un obstáculo añadido.
La exclusión social golpea con más fuerza cuando el empleo, que debería ser una herramienta de emancipación y dignidad, no garantiza condiciones equitativas ni un salario justo. En la Comunitat Valenciana, el 26,2 % de la población está en riesgo de pobreza o exclusión social, una cifra que es aún mayor en el caso de las mujeres (26,7 % frente al 25,7 % de los hombres). Esta situación se agrava en los hogares monomarentales, donde la inestabilidad laboral y los bajos salarios dificultan seriamente llegar a fin de mes.
Desde Nova Feina defendemos que la igualdad salarial no es solo una cuestión económica, sino una cuestión de justicia social y de derechos humanos. La brecha salarial perpetúa la pobreza femenina, limita la autonomía y contribuye a la transmisión intergeneracional de la exclusión.
Por ello, impulsamos programas que fomentan la empleabilidad, la formación y el empoderamiento de las mujeres, con el objetivo de que puedan acceder a trabajos dignos, en igualdad de condiciones y con la certeza de que su talento tiene el mismo valor.
La igualdad salarial no puede esperar. Es una pieza clave para construir una sociedad más justa, inclusiva e igualitaria.
Esta actividad de promoción de la igualdad está incluida en el programa «Dona Impuls» financiado por:

