Igualdad salarial: un reto pendiente para la justicia social y la equidad de género

El Día de la Igualdad Salarial nos recuerda que la brecha retributiva entre mujeres y hombres sigue siendo una realidad que limita la autonomía económica de las mujeres y perpetúa desigualdades estructurales en nuestra sociedad.

En la Comunitat Valenciana, los datos más recientes confirman que esta desigualdad persiste con intensidad. Según la Asociación de Empresarias, Directivas y Profesionales de Valencia (EVAP), la brecha salarial en 2026 ronda el 13,1 %, lo que implica que las mujeres ganan, de media, casi 5.000 € menos al año que los hombres en la región.

Este porcentaje coloca a la Comunitat por debajo de la media estatal, pero la igualdad real aún está lejos de alcanzarse. Factores como la mayor presencia de mujeres en empleos a tiempo parcial, las interrupciones en la carrera profesional por responsabilidades de cuidados y la segregación sectorial siguen influyendo directamente en estas diferencias.

Datos anteriores —pero aún muy relevantes para entender la tendencia— muestran que con información oficial del Instituto Nacional de Estadística (INE) para 2022, las mujeres valencianas tenían un salario medio anual de 22.135 €, frente a 26.684 € en los hombres, lo que supuso una brecha de género del 17 %. Este dato también evidencia cómo, aunque haya mejoras, la desigualdad salarial sigue siendo estructural en el mercado laboral de la región.

Además de la desigualdad en los salarios actuales, estas diferencias se traducen en pensiones más bajas para las mujeres, debido a los menores ingresos acumulados a lo largo de la vida laboral, lo que perpetúa la vulnerabilidad económica en edades avanzadas.

La realidad salarial valenciana no se limita a los promedios anuales:

  • Las mujeres constituyen el 75 % de las jornadas parciales en la Comunitat, un factor que reduce sus ingresos y sus posibilidades de promoción profesional.

La desigualdad salarial no solo se refleja en la nómina mensual, sino también en menor capacidad de ahorro y una mayor exposición al riesgo de pobreza y exclusión social, algo que también afecta a muchas mujeres de nuestra comunidad debido a la precariedad y la dedicación de tiempo a trabajos de cuidado no remunerados.

Esta situación es especialmente intensa para mujeres en contextos de vulnerabilidad, como familias monoparentales y mujeres migrantes, que a menudo se concentran en sectores laborales feminizados y peor remunerados.

En Fundación Nova Feina trabajamos para reducir estas desigualdades a través de programas de inclusión sociolaboral que promueven el acceso al empleo, la mejora de competencias, la conciliación y el empoderamiento económico de las mujeres. Acompañamos procesos que fortalecen la autonomía personal y contribuyen a romper los ciclos de precariedad y dependencia.

Avanzar hacia la igualdad salarial implica transformar estructuras, reconocer el valor de los cuidados y promover la corresponsabilidad social. Solo así podremos construir una sociedad más justa, donde el trabajo —remunerado o no— sea reconocido y valorado en condiciones de equidad.

En el Día de la Igualdad Salarial reafirmamos nuestro compromiso con la equidad de género y la inclusión sociolaboral, trabajando para que todas las mujeres puedan desarrollar su proyecto de vida con autonomía, dignidad y oportunidades reales.

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